
Jugó de titular en San Mamés y transformó los dos penaltis, pero aunque los voceros oficiales hablen de milagro por su recuperación y aunque coreen que ya está en forma, Kaká este verano se marchará del Real Madrid.
Tanto Florentino Pérez como José Mourinho lo tienen decidido: ni cuentan, ni quieren que el brasileño siga la temporada que viene. Mou no lo ve para su segundo proyecto y por eso prefiere que Florentino haga caja, con lo que ingrese por la venta de Kaká y con lo que se ahorre de su millonaria ficha, y eche el resto para contratar a Cesc Fábregas o a un organizador de sus características.
Eso sí, como el objetivo es ponerlo nuevamente en el mercado y que el club recupere parte de los 65 millones de euros invertidos, Mourinho hasta el último instante dirá que Kaká es un futbolista fundamental e imprescindible para el futuro del Real Madrid. ¿O creen que Kaká jugará muchos minutos en los cuatro clásicos contra el Barça?
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